Los dibujos viajan a Nueva York

A fines de 1937, el coleccionista de arte José A. Weissberger llevó a Estados Unidos unos mil dibujos de niños con el tema de la Guerra Civil española, dibujos que fueron expuestos inicialmente en los almacenes Lord & Taylor’s de Nueva York, en 1938, y luego en otras ciudades con una amplia repercusión en la prensa (Time, 30-5-1938).

José A. Weissberger (1878), originario de la ciudad de Brno en la República Checoslovaca, fue un marchante y coleccionista de arte, además de gerente de una compañía de seguros, afincado en España desde principios del siglo XX, y miembro de diversas instituciones culturales como el Ateneo o la Sociedad Española de Amigos del Arte. Promovió en 1921, a través de su hermano Herbert Paul Weissberger, residente en Estados Unidos (y abogado de Orson Welles), una gran subasta de obras de arte español en Estados Unidos bajo el nombre de “Spanish Art Treasures”, participando en cierta manera en el expolio de nuestro patrimonio nacional, si bien donaría más tarde numerosas obras de arte a museos de todo el mundo.

Los dibujos provenían de muy diversos lugares, principalmente de la zona controlada por el AFSC en el sureste español14. La Asociación Americana para el Bienestar infantil de los Niños spañoles (Spanish Child Welfare Association of America) publicó además el libro “They Still Draw Pictures!” con una selección de 60 de estos dibujos en escala de grises, una introducción escrita por Aldous Huxley y una nota del editor Weissberger. La nota de edición de Weissberger cita expresamente el apoyo de Bruce Bliven, director del periódico The New Republic, en la difusión de los dibujos de los niños españoles15. Weissberger cita también en su nota a Margaret Palmer. En la década de 1930 Margaret Palmer era una expatriada estadounidense que vivía en España y trabajaba como agente local para el Instituto Carnegie, el Museo de Arte. También estuvo a cargo de la sección en español de la Exposición Internacional Anual de Pintura Contemporánea del Carnegie, de 1923 a 1938.

Dado el carácter del libro es difícil conocer con precisión las ediciones o el número de ejemplares de las mismas. La primera edición era un libro en cartoncillo de color oscuro encuadernado con espiral y con el título pegado encima con una estampa. Esta edición hace referencia a que se
publica por la Asociación Americana para el Bienestar de los Niños Españoles, a quien corresponde el copyright, para el AFSC. El encargado del registro fue el escritor español Pedro Salinas que colaboraría en la campaña. 

De esta primera edición se numeraron cien ejemplares firmados a mano por Aldous Huxley con el fin de recaudar más fondos. El precio del ejemplar era de 1 dólar.

Existen otras ediciones, al menos por la portada, todas del año 1938 publicadas directamente por la Asociación Americana para el Bienestar Infantil de los Niños Españoles. En 1939, Oxford University Press (Nueva York) volvió a publicar el libro. Los contenidos son idénticos: una Introducción de Aldous Huxley, una Nota del Editor y sesenta copias de dibujos en blanco y negro.

Junto con el libro se incluyó un cupón con el objeto de que se realizaran donaciones, donde parecen también los nombres de los responsables de la Asociación Americana para el Bienestar de los Niños Españoles 16, entre ellos Claude G. Bowers, embajador en España y presidente honorario; Paul D. Cravth, prestigioso abogado y vicepresidente; Ruth Hanna Simms, activista política, sufragista y publicista; y dos personas decisivas en el apoyo a las colonias infantiles y la recolección y difusión del libro: Irene Lewishon y Mary Carter Jones. Se incluye también el Comité Nacional de la asociación formado por personalidades del comercio, banqueros, políticos, coleccionistas, embajadores y otros.

 

Cupón

 

Los dibujos llevan incorporados comentarios, a veces sólo el nombre y la edad del autor. Se ncluye casi siempre la colonia de la que proceden y el municipio donde se localiza la colonia. En ocasiones, especialmente en los dibujos de niños de menor edad, los dibujos parecen comentados por algún responsable, quizás de la escuela o de la publicación.

El libro sirvió de elemento fundamental para la ayuda humanitaria a las colonias infantiles, y de expresión del trabajo de organizaciones humanitarias apoyadas por feministas, políticos y mecenas americanos.

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