Saltar navegaci�n

Restauración de la escultura de Daoiz y Velarde

La Dirección General de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano del Ayuntamiento de Madrid, en el ejercicio de sus competencias de preservación y puesta de valor de los bienes culturales municipales, está llevando a cabo una intervención de conservación-restauración de la escultura de Daoiz y Velarde.

Este monumento está formado por las esculturas de los militares Luis Daoíz (1767-1808) y Pedro Velarde y Santillán (1779-1808) y tiene como fondo el Arco de Monteleón, único resto del Parque de Artillería del mismo nombre, que defendieron los mencionados militares uniéndose a la revuelta popular contra los franceses y contradiciendo la orden de sus superiores, hasta su heroica muerte.

La iniciativa de levantar una escultura a los héroes partió del rey Fernando VII y fue sufragada por el Cuerpo de Artillería, encomendándose el trabajo al escultor Antonio Solá, quién lo realizó en 1822 en mármol de Carrara. El grupo escultórico es un magnífico exponente del neoclasicismo español, que convirtió un hecho popular en un acontecimiento mítico.

Los militares Daoíz y Velarde están representados de pie, en actitud frontal, cogidos de la mano en señal de juramento, apoyados sobre un cañón. Los rostros están idealizados, siguiendo los modelos del neoclasicismo, van vestidos con el uniforme de la época, pero cubiertos ambos con clámides - recordando al grupo griego de los Tiranicidas-. Se disponen las figuras y el cañón sobre una base paralelepípeda del mismo material.

El conjunto escultórico ha sido objeto de intervenciones de restauración fechadas en 1981, 1991 y 2001. En la actualidad los procesos de alteración que presenta guardan relación directa con su ubicación- contaminación, vandalismo, etc-, su historia material y su valor simbólico.

La Dirección General de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano del Ayuntamiento de Madrid, entre los meses de octubre y diciembre de 2025, promovió la evaluación del estado de conservación del conjunto escultórico con unos estudios previos realizados por la empresa Uffizzi Conservación y Restauración de Bienes Culturales S.L., por un importe de 12.100 euros.

El equipo técnico empleó una metodología multidisciplinar que incluyó fotografía aérea con dron, termografía infrarroja, fotografía infrarroja y multiespectral, detector de metales, georradar de alta resolución, microscopía portátil y ensayos de laboratorio sobre probetas de mármol de Carrara. Estos estudios permitieron constatar que la estructura interna del monumento goza de una estabilidad aceptable, sin grietas de gran tamaño ni fracturas internas significativas, aunque sí presenta fisuras y discontinuidades superficiales propias del envejecimiento natural de la piedra. Se detectaron asimismo elementos metálicos internos, como los vástagos que antaño sostenían las espadas de ambos héroes, y varillas de refuerzo en el pedestal de granito.

La escultura acumula, no obstante, diversas patologías que requieren atención. Entre ellas destacan una erosión generalizada del mármol por acción de los agentes atmosféricos, la presencia de costra negra por acumulación de polución, colonización biológica por hongos y líquenes, daños provocados por los excrementos de las palomas que frecuentan la plaza, y numerosas pérdidas de material en los bordes más expuestos. Particularmente problemáticas son las antiguas reintegraciones volumétricas realizadas con resinas epoxídicas en las intervenciones de 1981 y 1997, que hoy aparecen amarillentas, agrietadas y parcialmente desprendidas, generando tensiones sobre el mármol original circundante. En cuanto a las espadas de ambas figuras, desaparecieron hace años por actos vandálicos reiterados; solo se conservan los vástagos metálicos de inserción y cuatro reproducciones de resina en los almacenes municipales. El pedestal de granito berroqueño, que no es el original diseñado por Francisco Jareño en 1869, presenta roturas importantes, reconstrucciones de cemento gris con áridos de río, y un notable ataque fúngico.

Con base en estos diagnósticos, se formula una propuesta de intervención ceñida a las disposiciones legales en materia de patrimonio cultural, siguiendo una metodología y criterios actuales a nivel internacional y nacional, cuyos principios básicos son mínima intervención, máxima compatibilidad y reversibilidad, discernibilidad y fomento del conocimiento.

Inicialmente se analizará la documentación previa, la evaluación de riesgos y la instalación de un andamio envolvente independiente del monumento, sin contacto directo con el mármol, que permita acceder con seguridad a todo el conjunto. Simultáneamente, se extraerán micromuestras y se analizarán los microorganismos presentes para identificar con exactitud las especies causantes del biodeterioro.

La limpieza será la operación más extensa, combinando técnicas según la suciedad: en seco con brochas y aspiración, mecánica con bisturí para concreciones, microproyección de microesferas de vidrio en zonas resistentes, láser para incrustaciones profundas, y limpieza química con papetas de pulpa de celulosa, bicarbonato de amonio y EDTA para las costras más persistentes. Se finalizará con limpieza acuosa por vapor.

El pedestal se limpiará de mohos y líquenes con productos de pH neutro, se retirarán los añadidos de cemento y se reconstruirá con morteros de cal y arena teñidos en masa. Los elementos metálicos se limpiarán con etanol, se tratarán con inhibidor de corrosión y se protegerán con una capa de resina acrílica.

El biodeterioro se combatirá con biocidas de amplio espectro en concentraciones controladas y pH neutro. La protección final consistirá en un hidrofugante de nanopartículas, seleccionado tras ensayos de laboratorio por su inalterabilidad cromática y óptimo comportamiento hidrorrepelente, aplicado en dos capas por pulverización con especial incidencia en las zonas inferiores de mayor retención de humedad.

Finalmente, se valorará una propuesta de control de aves mediante sistemas indirecto, que no interfieran físicamente con la escultura.

La intervención se desarrollará a lo largo de tres meses, con un equipo que incluye conservadores-restauradores, historiadora del arte, técnico de laboratorio, especialista en reproducciones, infógrafo y técnico en prevención de riesgos. El presupuesto total asciende a 160.708,59 euros.

La memoria final recogerá la documentación gráfica y fotográfica completa, que reunirá toda la información histórica, constructiva, material y de patologías, facilitando la gestión y el seguimiento a largo plazo de esta obra emblemática del patrimonio madrileño.

Subir Bajar