Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano

Patrimonio Cultural

Cerca de Felipe IV

Obras de conservación y limpieza en los restos conservados de la Cerca de Felipe IV.

Historia

La historia de los recintos amurallados continúa con la creación de la llamada cerca del arrabal. La ciudad cristiana fue creciendo y se dividió en diez parroquias o barrios. También albergó un barrio judío y una morería. En su crecimiento, surgieron arrabales extramuros como el de san Martín o el de santa Cruz, por ellos se creó esta nueva cerca que integraba en su recinto a la totalidad de los habitantes de Madrid.

Una vez creado la cerca del arrabal, la muralla de Alfonso VI dejo de tener carácter defensivo y paso a formar parte de los muros de medianería de la ciudad. La utilización de la muralla como medianera se realizó por cesiones del Concejo desde mediados del siglo XV durante el reinado de Enrique IV. En estas donaciones, la Villa seguía manteniendo el derecho sobre la muralla y su paso de adarve, por lo que se permitía la construcción a una cierta distancia de los muros y torres sin poderla dañar ni en altura ni en su cimentación. En planimetrías antiguas de Madrid aún se aprecian algunas de estas características de respeto y separación como en el plano de Marcelli - Witt (1622-1635) o Teixeira (1656), donde aparecen parte de lienzo y cubos de las torres. El crecimiento natural de la ciudad a lo largo de los siglos en capas y estratos modificó la topografía de la ciudad e hizo que la muralla desapareciese o se viese transformada en muro de carga y medianerías o bien enterrada por lo nuevos niveles de la ciudad. Hacia el año 1657 se comienza el desmontaje de parte de la muralla de la Cava Baja para ser destinado a la construcción de la capilla dedicada al Patrón de Madrid, san Isidro.

Con algunas lógicas reformas fruto del crecimiento urbano, esta muralla continuó siendo referencia defensiva hasta mediados  del siglo XVI; cuando Madrid se convierte en Villa y Corte del Reino y se construyó una nueva cerca, conocida como la Cerca de Felipe II, con fines arancelarios y sanitarios, consecuencia del establecimiento de la corte en Madrid en 1561 y a fin de  pretendía controlar la población de Madrid.

La última de las cercas de Madrid fue erigida en el siglo XVII durante el reinado de Felipe IV, construida debido a la gran expansión de la ciudad y con la finalidad de albergar en su interior a toda la población. Sus fines seguían siendo sanitarios y arancelarios. Fue derribada en el siglo XIX, dando lugar a las rondas y bulevares de Madrid y dejando sin funcionalidad a puertas como la de Alcalá, San Vicente o Toledo, que pasaron a tener un mero uso ornamental.

La Cerca de Felipe IV fue declarada BIC y es el límite del Bien de Interés Cultural de la Zona Arqueológica del Recinto Histórico de la Villa De Madrid, declarado por decreto 61/1993 de 20 de mayo.

La cerca arrancaba en el entorno de la actual Cuesta de la Vega y continuaba por las actuales calles Ronda de Segovia, Ronda de Toledo, Ronda de Valencia, Ronda de Atocha, plaza del Emperador Carlos V, avenidas Ciudad de Barcelona y Menéndez Pelayo, calle Alcalá, plaza de la Independencia, calles Serrano, Jorge Juan, plaza de Colón, calles Génova, Sagasta, Carranza, San Bernardo, Santa Cruz de Marcenado, Serrano Jover, Princesa, Ventura Rodríguez, Ferraz, Cuesta de San Vicente, paseo de la Virgen del Puerto, y tras bordear el Campo del Moro se cerraba en la Cuesta de la Vega.

Construida por mampuesto de pedernal entre verdugadas de ladrillo, abarcaba una superficie de 500 hectáreas y tenía unos 13 km de longitud. Contaba con 5 puertas principales: la puerta de Segovia, la puerta de Toledo, la puerta de Atocha, la puerta de Alcalá y la puerta de Bilbao,

Esta cerca, cuyo objetivo era controlar el abastecimiento a través de registros en sus puertas y la de impedir la entrada a los portadores de enfermedades infecciosas, supuso, de hecho, una paralización del crecimiento natural de la ciudad. A la muerte de Fernando VII, con el ascenso al poder de los liberales, se plantean los primeros proyectos de ensanche, pero no será hasta el derribo de la cerca en 1868 cuando se inicien estas obras.

Características de la intervención

En la actualidad, restos de esta cerca, muy deteriorados, se conservan integrados en el muro de contención del Parque de la Cornisa, junto a la Cuesta de las Descargas, así como en la Ronda de Segovia semiesquina con la glorieta de la Puerta de Toledo.

En los restos conservados en el parque de la Cornisa se han llevado a cabo las siguientes intervenciones:

Ensayos y análisis previos de caracterización de los elementos de la cerca, selección de  procedimiento y productos más apropiados, con mayor penetración y mejor envejecimiento, adaptados a la caracterización de los elementos que forman la cerca.

Posteriormente se procedió a la limpieza y retirada manual de elementos vegetales, tanto en la coronación y pie, como en la propia fábrica. Eliminación de juntas en mal estado en fábrica de ladrillo y de mampostería, con peligro de desprendimiento y que manifestaban la falta de cohesión entre elementos. Se reparó e impermeabilizó la coronación y pie de la cerca, para su protección con materiales que permitan su transpiración. Microcosido de elementos sueltos con peligro de desprendimiento. Rejuntado y retacado con mortero de cal natural, previamente analizado.

Periodo de ejecución: Agosto/noviembre de 2016.

Presupuesto: 54.658,89 €.

 

Cerca de Felipe IV

 

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